5.7.09

He decidido volver a correr

Cuando se acaba de cumplir el tercer aniversario del carnet por puntos en España he decidido volver a correr, sí he decidido volver a disfrutar de la velocidad, revolucionar el motor de mi coche por las autopistas gallegas y hacer de mi odisea la aventura más arriesgada y emocionante que jamás haya vivido, sin pensar en ningún momento en las consecuencias que esto pueda acarrear.

Y si mientras leen estas palabras creen que me he vuelto loca, que soy una inconsciente o simplemente una joven conductora temeraria más, desechen esa idea porque no es así. Mi decisión no es fruto de un impulso, ni siquiera es un acto de rebeldía, es el resultado de una decisión muy meditada. Y es que si el Presidente de la Xunta de Galicia ha decidido “aparcar” durante todo este tiempo su propia seguridad y ahora venderla definitivamente al mejor postor ¿por qué iba a ser yo menos?

Feijóo nos ha dado esta semana un mensaje muy claro a todos los gallegos: no hay por qué temer a los accidentes ni a los atentados, no hay porque adoptar medidas para preservar la seguridad, porque eso no nos afecta, eso siempre le ocurre a otros. Y por ello estoy decidida a volver a correr, del mismo modo que los bañistas han decidido este verano hacer caso omiso a las banderas rojas que ondeen en las playas gallegas, los obreros han decidido no colocarse nunca más el arnés en el andamio, los motoristas soltar su melena al viento y dejar el casco en casa y los miembros de los cuerpos de seguridad colgar del armario sus chalecos antibalas …Y es que si al Presidente de la Xunta de Galicia no le importa ni su protección ni su seguridad, ¿por qué ha de importarnos a los ciudadanos la nuestra?

Si la demagogia y la estupidez han conducido a Feijóo a tomar esta decisión, olvidándose de los protocolos de seguridad que como Presidente de la Xunta de Galicia debe llevar a cabo, minusvalorando los peligros y riesgos que conllevan su cargo y optando por quedarse sin coche blindado para reforzar su campaña de “austeridad”, yo no voy a ser menos.

La renuncia que hace Feijóo a la seguridad, por comodidad y utilidad, invita a la renuncia a cada uno de los gallegos. Invita a la renuncia al obrero, al bañista, al motorista…invita a dejar de creer que la seguridad es cosa de todos y va contra la ética, es un atentado contra la consigna común de que la seguridad es importante y además es algo que nos afecta a todos.

Así que estoy decidida y voy a hacerlo. Volveré a correr y a superar los límites de velocidad sin el menor remordimiento, volveré a disfrutar del asfalto como hacía antes de preocuparme por la seguridad y volveré a hacer de cada trayecto una carrera ilegal por llegar la primera a la meta.

Y ya saben lo que se dice “Fe en Dios e ferro a fondo”.

18.5.09

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

El título de esta novela bien podría servir para resumir los resultados de la Asamblea Nacional Extraordinaria que el BNG ha celebrado recientemente. Y es que pocas eran las quinielas que apostaban por un resultado diferente: Guillerme Vázquez nuevo portavoz nacional del BNG.

Como en las mejores tardes de la Feria de San Isidro, el cartel lo engrosaban los más grandes diestros de la profesión, aunque los protagonistas de este cartel presumen más bien de zurdos. La mejor fórmula para una buena tarde de faenas es la que consigue reunir en el mismo coso a una “vieja” gloria, Xosé Manuel Beiras, que atraiga al público más entregado y enfervorecido, a alguien que despunte en la actualidad y además haya tomado la alternativa con otro de los grandes, Carlos Aymerich, a una “joven” promesa de la mano de alguno de los más ilustres apoderados, Guillerme Vázquez, y como no, a algún espontáneo que a última hora salta al ruedo para tener su minuto de gloria, Rafael Villar.

Pero ni el cartel, ni la expectación despertada entre la sociedad, ni el interés con que los medios de comunicación siguieron este evento permitió disfrutar de los tres tercios, porque si bien las puyas y las banderillas ya venían clavándose desde hace tiempo, el tercer tercio se resumió a los muletazos de Camilo Nogueira y Xosé Manuel Beiras y al estoque final de Francisco Rodríguez. Y con los delegados en pie aplaudiendo la mejor faena, la imagen del quintanismo herido de muerte y desangrándose en el medio del ruedo sirve para dejar claro que modelo de movimiento frentista quiere ser el BNG.

Y de esta forma, tras la suerte de varas, ha quedado más que latente que el quintanismo no ha sabido sobrevivir a su precursor, que tras su paso por San Caetano el BNG ha retomado las tesis de la U con más fuerza que nunca, que vuelven los tiempos de la pancarta y el radicalismo y que una futura reedición de la coalición del bipartito es cada vez más, teniendo en cuenta el rumbo que han tomado las dos fuerzas políticas, una utopía.

Pero aun queda la tarea más difícil: sacar el toro muerto de la plaza. Hay que decidir si Aymerich sigue de portavoz parlamentario o es necesario pedir las dos orejas y el rabo para dar la faena por zanjada. Hay que ver cómo se articula la estrategia del nuevo portavoz nacional, porque parece que el paseíllo va a tener que darlo pero por fuera de la Plaza, al carecer de escaño en el Parlamento. Hay que esperar para escuchar los pasodobles que tocarán los músicos de la nueva banda elegida el pasado 10 de Mayo. Hay que ver si definitivamente Xosé Manuel Beiras decide, tras su última y fracasada faena, cortarse la coleta, eso sí, dándole antes la alternativa a Martiño Noriega. E incluso, hay que ver cuál será la retirada del maestro Anxo Quintana, que tras la dura cornada parece que en vez de salir por la puerta grande tendrán que trasladarlo a la enfermería… Lo único que hay claro a día de hoy es que, cómo se dice en el argot taurino, “toro muerto, vaca es”.

15.5.09

A BUEN AMO, BUEN CRIADO


Esto debe ser lo que ha pensado José Manuel Barreiro al ser nombrado vicepresidente del PPdeG por quien tiempo atrás fuera su contrincante en la carrera por el relevo de Fraga al frente del partido, allá por 2006. Y es que de alguna manera había que premiar los buenos resultados obtenidos en Lugo el pasado 1 de Marzo, a pesar de luchar en el feudo del Goliat Pepe Blanco y Ricardo Varela.

Merecida recompensa a este criado provincial que fue quien dio el golpe de gracia allí donde más dolía, blandiendo la puntilla a la batalla autonómica. Esto, o que el nuevo Presidente prefiere atar en corto y vigilar de cerca a todos los enemigos íntimos que le hubieran podido salir si finalmente no hubiese gozado del comodín del público hace cosa de mes y medio.

Con las riendas del PPdeG en la mano, el de Os Peares ha pensado que otro buen lacayo bien podría ser Antonio Rodríguez Miranda, nuevo portavoz del partido. Dando así, una buena dosis de continuidad a su proyecto, recolocando las últimas piezas del rompecabezas popular.

Cual prestidigitador se saca de la manga la necesidad de un número tres, que con el beneplácito del señor Rueda, ponga la cara en el Parlamento y sirva de contrapunto a su pose institucional.

Pero la servidumbre en este partido no se acaba ahí. El XIV congreso no sólo ha valido para que los 2.100 compromisarios hayan aplaudido hasta sangrar al flamante y recién elegido “no sin mi Citroën” Presidente de la Xunta, revalidarlo como cabeza visible del PPdeG y concluir con una renovación precocinada desde hace más de 3 años, sino que el cónclave gallego, con flashes y palmeros, ha servido para poner a los pies de Mariano Rajoy la alfombra roja que le llevará a Moncloa.

Así pues, la gran fiesta azul nos deja pequeños ajustes en el organigrama interno del partido, renovando el 42% de su Comité Ejecutivo, con 31 caras nuevas en este órgano, pues como muy bien dice su presidente: “Los partidos que miran al pasado pierden las elecciones y los que miran al futuro son los que las ganan”. Pero el objetivo principal, más allá de debatir los estatutos, las políticas y las propuestas económicas, pasaba por hacer visible la multitud de palmaditas en el hombro para todos los que han logrado lo que para algunos ha sido una maravillosa sorpresa.

Antesala de las elecciones europeas mejor encaradas de los últimos años y prólogo de un futuro prometedor en España, gritamos todos a una: “¡arriba el albertismo y fuera el socialismo!”.

Pero…qué es lo que está cambiando?, ¿por qué el olor a rancio viene ahora del BNG y PSdeG que, no hace tanto y orgullosos, enarbolaban la bandera del futuro y el progreso?, ¿por qué sus caras “nuevas” traen consigo aires del pasado?.

Se respira algo distinto. Algo nuevo en el ambiente.

Es el mundo al revés.

5.5.09

MI PRIMER DÍA


Ti-ti-ti-tí, ti-ti-ti-tí…

Es la segunda vez que suena el despertador y ya voy tarde. Aunque, bien pensado, los que llegan tarde son ellos, porque este aire a nuevo que se traen con la Escuela de Talentos me recuerda a un invento catalán que hace tiempo que funciona. Pero aquí entre nós, ya todos sabemos que a los primos pobres, no nos queda otra que hacer nuestros los inventos que paren otros. Llego a clase, miro a mi alrededor para buscar sitio, y aunque para mí todos son nuevos compañeros, sólo se le presupone lo de “nueva promesa” a unos pocos. Y es que algunos están más cerca de la crisis de los cuarenta que de la edad del pavo.

Tomo asiento y desde la última fila se escuchan pasos. Acto seguido hace su entrada triunfal Don Jaime (de los Barreiro de toda la vida), el dire de la Escuela, seguido del redil de profesores encargados de hacernos brillar sin luz propia. Mi compañero de al lado no deja de hacer comentarios ante todo lo que está pasando: me cuenta que Don Jaime es “primerizo” y que sólo es el brazo ejecutor de las decisiones de Don Manuel, que a pesar de ser el Jefe de Estudios, ya ha dirigido otras escuelas y es quien realmente mueve los hilos.

Después de la bienvenida del dire, que dicho sea de paso, pretende pasar a la historia como el descubridor de estrellas fulgurantes y futuribles, nos presenta a los que harán de nosotros hombres y mujeres de provecho. Mi compi me chiva que Don Pablo García (pegado al dire como una lapa) es uno de los nuevos, un recién llegado de una escuela unitaria de la Galicia más profunda. Mientras avanza la presentación, me llama poderosamente la atención una de las profes, una tal Laura Seara, cuya actitud parece hacer honor a su segundo apellido y de la que el chivato de la clase me apunta que es la “ahijada” preferida del “padrino”, digo…de Don Manuel, el jefe de estudios. A su lado, una del norte, Beatriz Sestayo, que me da en la nariz que es la típica con la que sueñan todos los chicos, impacientes porque se acerque a su pupitre a resolver dudas inventadas o por mirarle mientras escribe en el encerado. Y casi en un rincón, tímida, Martita Álvarez Santullano. La profe en prácticas. Ya sabes, esa a la que nadie hace caso y en cuyas clases se juega a barquitos y aviones, ella la primera, por supuesto. Me dicen que tiene una carrera extensísima, pero la verdad no sé si lo dicen por lo fructífera o porque no es capaz de acabarla.

Exhausta, e incapaz de digerir tanta información tras la presentación, salgo corriendo a formalizar cuanto antes mi ingreso en la escuela con mi carné rojo entre los dientes. La secre de Don Manuel es ahora quien se encarga de darle el visto bueno a los nuevos. Según me han dicho, es una de las pocas tareas que le quedan desde que todas sus opciones de promoción interna se quedasen en stand by en el último claustro.

Empujo su puerta entreabierta y allí está. Enfundada en su bata blanca, envuelta en un “Mar” de lágrimas y haciendo barcos de papel. Muy amable y “hospitalaria” me indica que antes de tomarme los datos espere un poco en el pasillo, que el “Jefe” (de estudios) hace rato que me espera y quiere verme.

¿A mí?, ¿por qué?, ¿¡si acabo de llegar!?. ¿No será que alguien le ha dicho que no me matriculé en sus clases de liderazgo?, o ...peor aún, se huele que llegado el momento puedo votar "blanco"!!!
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3.5.09

E EU SON CARLOS AYMERICH

A Carlos Aymerich no le ha hecho falta rodearse de la solidaridad de los esclavos para rebelarse contra los romanos, simplemente le ha bastado contar con el apoyo de los quintanistas que lo ensalzan como “libertador” ante la mediocridad de sus contrincantes.

Aún así la rebelión del ejército de quintanistas parece que no va a ser suficiente, enfrente tienen a dos pesos pasados, perdón quiero decir pesados. Uno en constante lucha consigo mismo y muy lejos de representar a la sociedad gallega, el otro un valor caduco que pretende erigirse como valor de futuro. La sombra de pactos previos a la asamblea sigue planeando sobre los tres candidatos, aunque parece que Aymerich es el más reacio, quiere liderar el BNG sin periodos de transición y de una forma clara e inequívoca.

El BNG ha pasado de formar parte de un gobierno más que bicéfalo esquizofrénico, a cocerse en su propia esquizofrenia a dirimirse entre una bifurcación: ¿qué futuro les depara el destino: una movimiento asambleario o un partido político?

Aymerich no ha aprendido la lección y sigue creyendo que para liderar un partido político basta con dejarse caer por la U, y no me refiero a la UPG sino a ese diseñador gallego cuya línea de moda joven visten sin reparo los nacionalistas más ancianos, y comprarse un par de corbatas. Y es que si es cierto que el hábito no hace al monje, Aymerich va a tener que tirar de otros recursos para convertirse en un verdadero líder político. Pero parece que esa no es la única lección que no aprendido, porque si Quintana no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que sus compañías femeninas podían llegar a resultarle incómodas, Aymerich sigue creyendo que Teresa Táboas puede ser su “columna” vertebral. Una columna que lejos de estar hecha de hormigón más bien parece ser de ladrillo… porque puede terminar por levantar un muro que aísle al propio Aymerich de su partido. Y es Táboas pretende que su mensaje cale entre la ciudadanía a base de compartir café y bollos con los periodistas día sí y día también y de lanzar a otros vientos de Galicia las ideas de un nacionalismo renovado e ilusionante.

Y si las lecciones no son el fuerte de Aymerich parece que las decisiones tampoco. A día de hoy sigue debatiéndose entre liderar un BNG para todos o un BNG para la Asamblea, entre una Galicia inclusiva o una Galiza que no reconocen en 85% de los gallegos. Ser el relevo del candidato ya no es suficiente, contar con los apoyos del líder tampoco, a Aymerich se le exige además un comportamiento institucional, se le exige que sus aspiraciones políticas se traduzcan en la capacidad de liderar un partido “condenado” a gobernar en coalición, se le exige que, al margen de serlo, parezca un candidato a la Presidencia de la Xunta. Pero sobre todo se le exige que esté a la altura de lo que Galicia necesita y de lo que los ciudadanos demandan: líderes políticos con capacidad para liderar sus formaciones y realizar propuestas coherentes con las necesidades y demandas ciudadanas.

Habrá que esperar hasta el 10 de mayo para conocer el modelo de BNG que votan los delegados, al nuevo voceiro nacional de la formación y saber si este “joven” diputado recién llegado a la política gallega cuenta con el respaldo suficiente para liderar el futuro del nacionalismo gallego. De ser así, Aymerich tiene una difícil tarea para poder estar a la altura y más bien parece que, más que nunca, los enemigos están en casa. Y es que si algo se está demostrando es que el BNG hay muchos “candidatos” dispuestos a seguir dando guerra. Habrá que esperar…